Con una campera verde oliva abierta y un trato cordial desde el primer momento, Oscar Mirkin recibió a LA GACETA en su despacho de La Ciudadela. Antes de comenzar la entrevista, el presidente de San Martín reconoció que la derrota frente a Nueva Chicago todavía le generaba bronca porque, según su análisis, el equipo hizo méritos suficientes para quedarse con los tres puntos. Sin embargo, lejos de esquivar los temas incómodos, el presidente aprovechó la charla para fijar posición sobre la situación económica del club, las críticas a la gestión, la salida de Andrés Yllana y el presente de un equipo que hoy está fuera de la zona de Reducido.

-¿Cómo vive este presente futbolístico?

- Con preocupación por los resultados, pero con mucha expectativa. Desde el cambio de entrenador veo una mejora en el funcionamiento del equipo. Contra Nueva Chicago merecimos ganar ampliamente y el resultado no reflejó lo que pasó en la cancha. En el fútbol muchas veces una pelota entra y otra no, pero eso no cambia mi confianza en que este plantel va a reaccionar.

-¿Qué balance hace de estos primeros seis meses de gestión?

- Cuando asumimos dijimos que había que reconstruir el club desde tres aspectos: lo económico, lo deportivo y lo institucional. Sabíamos que no iba a ser sencillo porque encontramos una situación mucho más compleja de la que imaginábamos. Aun así, creemos que el camino es el correcto y que el club está mucho más ordenado que cuando llegamos.

-¿Con qué panorama se encontraron?

- Con compromisos económicos, contratos y obligaciones que no conocíamos. Tuvimos que resolver deudas heredadas, afrontar reclamos y ordenar cuestiones administrativas que demandaron mucho esfuerzo. Muchas veces la gente no conoce esa realidad, pero hubo que destinar recursos a resolver problemas del pasado.

-En los últimos días se habló de una crisis económica. ¿Cuál es la realidad?

- San Martín no está quebrado. Tenemos desfasajes financieros, como les ocurre a muchos clubes, porque los ingresos no siempre coinciden con los vencimientos. Pero estamos al día con los sueldos, los aportes previsionales, los impuestos y el resto de las obligaciones. Hay una diferencia muy grande entre tener un atraso financiero y atravesar una crisis institucional.

-También hubo versiones sobre conflictos internos y atrasos salariales

- Se dijeron muchas cosas que no son ciertas. Hay sectores que buscan instalar una imagen negativa del club. Nosotros hablamos permanentemente con el plantel, el cuerpo técnico y los empleados para explicarles la situación. Siempre actuamos con transparencia y cualquier socio que quiera conocer la realidad puede acercarse al club.

-¿Siente que hay una intencionalidad política detrás de esas versiones?

- Sí. Hay personas vinculadas a la oposición que prefieren generar incertidumbre antes que colaborar. Nosotros los invitamos a participar y a aportar ideas, pero eligieron otro camino. Nuestra respuesta siempre será trabajar y mostrar los hechos.

-¿Por qué cree que hoy va menos gente a la cancha?

- No creo que sea una cuestión de falta de apoyo. El problema es económico. La realidad del país golpea a todos y muchas familias tienen dificultades para pagar una entrada o una cuota social. La gente quiere acompañar, pero muchas veces no puede hacerlo.

-¿Qué respuesta les da a quienes cuestionan el valor de la cuota social?

- La cuota de San Martín está por debajo del promedio de muchos clubes del país. Además, tenemos uno de los presupuestos más altos de la categoría y eso también hay que sostenerlo. Por eso implementamos planes de pago y abonos que hacen mucho más accesible venir a la cancha.

-¿La idea es seguir fortaleciendo la masa societaria?

- Sí. El club necesita cada vez más socios. Nuestra intención es que el hincha encuentre beneficios para asociarse y que, en el futuro, el ingreso al estadio sea principalmente para quienes sostienen a la institución durante todo el año. Cuantos más socios tengamos, más fuerte será San Martín.

-¿Por qué sostuvieron tanto tiempo a Yllana cuando los resultados no aparecían?

- Porque creemos en los procesos. Muchas veces se dice que tardamos en tomar la decisión, pero nosotros entendíamos que había que darle tiempo para trabajar. Él mismo quería seguir porque estaba convencido de que podía revertir la situación. Sin embargo, cuando analizamos el contexto y vimos que lo mejor para la institución era producir un cambio, lo hicimos. Fue una decisión consensuada, sin conflictos y pensando únicamente en San Martín.

-¿Qué le genera el trabajo que viene realizando Orfila?

- Tenemos mucha confianza. Lleva pocos partidos y los resultados todavía no acompañaron, pero el equipo cambió la cara. Contra Nueva Chicago hicimos un partido que merecía terminar con una victoria amplia y eso también lo reconocieron periodistas de ellos. Estoy convencido de que el funcionamiento que hoy muestra San Martín se va a terminar reflejando en la tabla.

-En este mercado se fueron futbolistas como Facundo Pons, Benjamín Borasi y Elías López, entre otros. ¿Por qué se dieron esas salidas?

- Lo primero que quiero aclarar es que ninguno de los jugadores que se fue le generó un costo adicional al club. Todos cobraron lo que correspondía y las salidas se dieron en buenos términos. En la mayoría de los casos fueron decisiones de los propios futbolistas. Facundo Pons tenía ofertas para continuar su carrera en Chile, Borasi en Brasil y hubo otros jugadores que también entendían que habían cumplido un ciclo. Además, cuando un entrenador llega y un futbolista ya no tiene la cabeza puesta en San Martín, no tiene sentido retenerlo. Preferimos conformar un plantel con jugadores comprometidos y convencidos del proyecto.

-¿Puede haber nuevas salidas en el corto plazo?

- No está previsto. El libro de pases ya cerró y tanto el cuerpo técnico como nosotros estamos conformes con el plantel que se armó. La intención es sostener este grupo porque creemos que tiene el nivel suficiente para cumplir los objetivos deportivos.

-Hoy San Martín está fuera del Reducido. ¿Sigue creyendo que puede pelear el ascenso?

- Absolutamente. Estoy convencido de que este equipo va a levantar. El torneo es muy parejo y con dos o tres victorias volvés a meterte entre los primeros puestos. Queda mucho campeonato y tenemos un plantel competitivo. Nunca perdimos la confianza en el objetivo que nos planteamos desde el comienzo del año.

-¿Cuál es ese objetivo?

- Cuando asumimos dijimos que queríamos un club ordenado institucionalmente, equilibrado en lo económico y protagonista en lo deportivo. Trabajamos para que San Martín pelee el ascenso y seguimos convencidos de que es posible. Sabemos que los resultados mandan, pero también creemos que las bases de un proyecto serio necesitan continuidad.

-¿Qué mensaje le deja al hincha?

- Primero, agradecerle porque siempre acompaña a San Martín, incluso en momentos difíciles. También pedirle paciencia y confianza. Sabemos que el presente no es el que todos esperábamos, pero estamos haciendo un enorme esfuerzo para ordenar el club, sostener uno de los presupuestos más importantes de la categoría y darle al cuerpo técnico las herramientas necesarias para competir. Estoy convencido de que este proyecto va a dar resultados y que San Martín volverá a estar donde su gente quiere verlo.